Se está viendo un grupo de personas que se ponen en entredicho, cuando se habla de religión y es que hablar de eso no es malo, ya que tenemos la libertad, aún de expresar nuestras ideas y sentimientos sobre cualquier tema, lo que nos ayuda a comunicarnos con los demás sobre diversos temas, lo cual nos hace polifacéticos y a la vez conocedores de aunque sea, un poco de cada cosa.

Pero al hablar de religión, viene a surgir el tema del fanatismo. Es un término que expresa cuando una persona expresa una pasión o un sentimiento demasiado exagerado hacia cualquier cosa que se le presente. Es por ello que se trae el tema a colación sobre la secta evangélica, aunque no todos presenten una actitud tan desmesurada y salvaje.

Se dice salvaje, ya que presentan unos bailes, gritos y manifestaciones exageradas que hacen que se vean como personas locas o casi psicópatas al momento de estar cantando sus himnos o lo que ellos llaman alabanzas al Señor. Es cierto que David danzaba y cantaba al Señor nuestro Dios, pero no de una manera tan estruendosa. La Biblia dice que el canto de David, calmaba los ánimos fogosos del Rey Nabucodonosor; ahora bien, Si un canto calmaba una ira tan efusiva, como ellos toman eso tan poco literal del Libro Sagrado y lo convierten en un ritual que no se asemeja a lo que el Rey David hacía.

Eso no debe estar bien, ya que entonces quiere decir que toman las enseñanzas de la Biblia de una forma indebida y las terminan cambiando para su conveniencia, pero de una manera errada, que no es la correcta; cada quien le da un sentido diferente a las enseñanzas, lo que define que no se sienten tan originales como deben ser. Aparte que dicen llevar una vida según dicen las Escrituras y sobre la base de la realidad, siguen faltando a lo que de verdad dice la Biblia.

Se tiene que tener mucho cuidado a la hora de decir y hacer las cosas que aparecen en la Biblia, ya que hay que interpretar como se debe todas las enseñanzas que este Hermoso Libro da. El ser cristiano, es una palabra que tiene que ver mucho con fuerzas sobrehumanas, ya que eso implica ser, llevar y dar el ejemplo que dio Jesús en su breve y corto paso por la tierra. Y es que Él fue un ser perfecto, sin tachaduras o manchas. Dio su vida para el perdón de los pecados de todas las personas del mundo, y por ello, no se debe comparar su obra y enseñanza con las personas mortales que dicen invocar sus enseñanzas, pero a la hora de la verdad, hacen todo lo contrario a lo que Cristo hizo y enseñó. Es debido a esto, que hay que tener cuidado con decir que se es cristiano, y además tratar de no llevar el fanatismo a tal extremo que incida en la locura, para muchas de las personas que profesan todo tipo de religión.