Cambio de cheques se trata de un negocio que es sencillo pero qué beneficia a muchos, ya que se trata del ofrecimiento de servicios para el cambio de este tipo de limitantes que puedan generarse en caso de algunos usuarios que por ejemplo no pueden asistir a un banco o que no poseen una cuenta bancaria.

En este sentido, se deben tener en cuenta tres aspectos fundamentales como por ejemplo:

La Política de cheques

Si tu pequeña empresa es parte de una franquicia por ejemplo, el franquiciador puede decirte qué tipo de cheques puedes cobrar. No obstante, si eres independiente tendrás que hacer tus propias políticas de qué tipo de cheques aceptarás, sea que estos formen parte del gobierno, negocios, nóminas, giros postales, personales, fuera del estado, etc. Cada tipo de cheque tiene su propio nivel de riesgo, por ejemplo los controles gubernamentales son relativamente bajos, mientras que los cheques personales presentan controles de alto riesgo.

Tú mismo debes decidir cómo los empleados manejarán los cheques de las empresas que son nuevas. De esta forma pueden requerir que busquen el negocio en Internet, llamen a la empresa o incluso ir tan lejos como confirmar el empleo si se trata de un cheque de nómina. Determinar qué tipo de identificación necesitas como por ejemplo el ID del gobierno, la licencia de conducir del estado, el pasaporte y las identificaciones de la empresas, formando parte de algunas de las posibilidades.

Los cheques devueltos

No importa cuán estrictas sean tus políticas en el cambio de cheques, los devueltos son parte de hacer negocios como una empresa que cambia cheques. Estos se devuelven por insuficiencia de fondos cuando se presentan al banco, los cheques son escritos en cuentas cerradas, se realiza un pago de parada que puede haber sido emitido y con ello puede haber fraude deliberado. La manera en que manejas los cheques devueltos se trata de una decisión política que deberás tomar.

La seguridad

Un negocio de cambio de cheques presenta un alto riesgo de robo. Es un hecho que habrá una gran cantidad de efectivo a la mano. Debido a lo anterior, algunos franquiciadores animan a sus franquiciados a cargar una Visa, o cualquier otra tarjeta de débito, con los ingresos del cheque. El cliente entonces utiliza un cajero automático para retirar los fondos.

En este caso el problema es que algunos bancos limitan la cantidad diaria de efectivo que puede ser retirada con una tarjeta de cajero automático, es por ello que los usuarios no pueden confiar en la tarjeta de débito si quieren disponer de todo su efectivo. La tarjeta de débito puede que no sea aceptada por las personas a quien el cliente quiere pagar, aunque se cuenta con seguridad como por ejemplo vidrios a prueba de balas, personal de 24 horas, sistemas de seguridad y cámaras que ayudan a fortalecer la seguridad. Por otro lado la verificación de la información de los empleados a través de una verificación de antecedentes de terceros disminuye el potencial de fraude y robo.